Ya en el primer tiempo Sportivo lo ganaba por los dos goles de diferencia; porque desde el arranque el local fue una tromba futbolera, con un juego abierto, asociado, de toque, movilidad, donde en los dos primeros minutos había generado dos claras situaciones de gol, hasta que en otro centro de Fermani desde la línea media, ganó Martoglia de alto y la bajó, y Belu Pizzichini a los 3 minutos de espalda al arco, se la levanta al arquero y decreta el primero de la tarde.

A los 31 minutos centro desde la derecha, la pelota le pega en la mano a Pizzichini y el árbitro cobra la pena máxima; ejecuta Zampaolessi y se lo detiene el arquero Ramírez; en el rebote lo toma Paglialunga que la cruzó y desde el piso Ramírez otra vez vuelve a contener ese remate.
Inyección anímica para Sportivo que quiso ampliar y el arquero Gastón Balsi se fue convirtiendo en figura del equipo visitante.
El segundo tiempo no varió demasiado de lo que se vio en la primera parte, ya que El Lobo siguió siendo el gran protagonista de la semifinal con varias ocasiones para aumentar, hasta que llegó el tercero; y fue de un hombre que mantiene desde hace mucho tiempo una excelente regularidad, Jorge Del Bono (foto). Iban 41 del complemento y Del Bono con un soberbio cabezazo la clavó arriba contra un ángulo y cerró el resultado de la tarde.
Fue muy superior Sportivo que Unión, que con mucho corazón y voluntad trató de generar el fútbol que lo cartacterizaba, aunque fue tan bueno lo de Sportivo que no logró arrimar demasiado al arco de Ramírez.
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